| Siglo XVIII |
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Robledo de Chavela permanecía en el siglo XVIII como señorío de la duquesa de Canzano, que tenía enajenadas de la Corona el señorío y las alcabalas, y pertenecía a la intendencia de Segovia, dentro del Sexmo de Casarrubios. Constituía Robledo de Chavela el núcleo de población principal en la ladera Este de la Sierra, entre El Escorial y San Martín de Valdeiglesias, más por el tamaño del término de su población que por su variedad productiva.
El desarrollo urbano de Robledo se manifestó en la mayor densificación de las manzanas regulares situadas al Este de la vía principal, que permitía la consolidación del la calle Traspalacio, y debió de comenzar a originarse el arrabal de Pajares y cuadras al Sureste de la población, llamado del Palomar, cercano al Vía Crucis. Entre el núcleo antiguo y este nuevo asentamiento agropecuario, surgido probablemente por el aumento de la actividad ganadera, que implicaba una necesidad de espacio y el alejamiento de los animales de las viviendas, se encontraban huertas y alguna edificación, sobre una suave vaguada que los separaba. El centro de la población seguía constituido por el conjunto de las plazas de Piedita y de España, donde se ubicaban el Ayuntamiento, las fuentes y el arca del agua. Es en esta época donde se debió de alcanzar una imagen cercana a la actual, con arquitectura residencial de calidad, de fachadas ordenadas y alineadas, que confieren al espacio una fuerte impronta urbana. |
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